Si hay algún lugar en Italia dónde adentrarse, explorar y caminar a ritmo de su paisaje, ese sitio es la Toscana. Sus inconfundibles colinas onduladas, carreteras bordeadas de cipreses, viñedos centenarios, pueblos amurallados y burgos medievales hacen que la Toscana sea un lugar de postal idílico.

Paisaje del Valle d'Elsa, en la Toscana

Paisaje del Valle d’Elsa, en la Toscana

La mejor manera de conocerlo es con un road trip. Nosotros combinamos un recorrido por aquellos lugares de la Toscana con gran atractivo turístico y encanto, pero al mismo tiempo que nos transmitieran la esencia de esta región italiana. Para ello, visitamos varias ciudades y pueblos, así como museos y bodegas de vino.

Este viaje lo contaremos en dos posts. En este primero descubrimos la parte más al oeste y al centro de la Toscana. Dónde visitamos Pisa, el Museo Piaggio, Volterra, San Giminiano, y la bodega la Rocca della Macìe.

Viñedos en otoño cerca de San Gimignano

Viñedos en otoño cerca de San Gimignano

Pisa

Empezamos nuestro road trip visitando uno de los lugares más emblemáticos y conocidos de Italia: Pisa y su Torre Inclinada. Está situada en la zona este de la Toscana a poco más de una hora de Florencia.

En la Piazza del Miracoli (plaza de los Milagros) encontramos el conjunto del Duomo, el Baptisterio, el Campo Santo y la Torre. Ésta última es la construcción que se lleva todo el protagonismo. Desde mi punto de vista, me atrevería a decir que está un poco sobrevalorada con respecto al resto de edificios que hay en esta plaza. Pues todos ellos son de una extraordinaria belleza arquitectónica.

Duomo y Torre Inclinada de Pisa

Duomo y Torre Inclinada de Pisa

El Duomo está dedicado a la Asunción de la Virgen, y es de estilo románico pisano. Al igual que la Torre y el resto de edificios está recubierta de mármol blanco. Simboliza la riqueza y el poder de la República Marítima de Pisa en su periodo de máximo apogeo. Con respecto a su Baptisterio se puede decir que es el más grande de Italia y está dedicado a San Juan Bautista.

Sobre la Torre Inclinada se puede decir que es el campanario del Duomo. Consta de 8 plantas y mide unos 55,7 metros desde la base. Su principal atractivo es su inclinación de 4 grados. Cabe citar que, empezó a inclinarse inmediatamente después de iniciar su construcción. Todo el conjunto de la Piazza del Miracoli fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1987.

Torre Inclinada de Pisa

Torre Inclinada de Pisa

Museo Piaggio: Universo Vespa

En la población de Pontedera – a unos 25 km al sureste de Pisa- encontramos el museo Piaggio. La historia de Piaggo en la Toscana empieza en 1921, cuando la marca genovesa se traslada a Pontedera para fabricar sus locomotoras y vagones de tren. Pero en 1946 Piaggio lanza su primera motocicleta y este pueblo toscano se convierte en el epicentro de la mítica motocicleta italiana Vespa. Y es que su lanzamiento marcó una revolución histórica en la forma y medios de viaje.

Modelos de las primeras Vespas, en el Museo Piaggio

Modelos de las primeras Vespas, en el Museo Piaggio

Este museo es un lugar imprescindible para los amantes de está célebre marca, y estaba en nuestros planes desde hacía tiempo. Una locomotora y un avión en su entrada dan la bienvenida al visitante. Recorrer sus diferentes salas del museo es adentrarse en la historia de Piaggio y sus diferentes creaciones y marcas. Haciendo especial mención al universo Vespa. Se pueden ver los diferentes modelos de Vespa que se han realizado durante estos más de 75 años, así como algunos modelos customizados o que han marcado proezas -como dar la vuelta al mundo en Vespa-. En otra sala hace especial mención al Piaggio Ape. Se trata de un motocarro que fue toda una revolución cuando lo lanzó en 1948, y que hoy en día todavía se sigue fabricando.

Modelos de Vespas de diferentes colores, en el Museo Piaggio

Modelos de Vespas de diferentes colores, en el Museo Piaggio

En la actualidad, el grupo Piaggio está formado por diferentes marcas como Aprilia, Derbi, Gilera, Ligier, Moto Guzzi, Piaggio y Vespa. De todas estas marcas podemos ver algunos modelos que marcaron una época. El museo está dentro de las instalaciones de la actual fábrica Piaggio. La entrada al museo es gratuita. Podéis encontrar toda la información en su página web.

Modelos de ciclomotores y carromatos Piaggio Ape, en el Museo Piaggio

Modelos de ciclomotores y carromatos Piaggio Ape, en el Museo Piaggio

Volterra

En lo alto de una colina encontramos Volterra. Un acogedor pueblo amurallado repleto de estrechas calles peatonales en las que perderse. Sus orígenes se remontan al periodo etrusco; y siglos más tarde fue absorbida por la confederación del Imperio Romano y rebautizada como Volaterrae. De aquellos periodos se conserva un rico patrimonio etrusco y romano -como es el teatro romano-. Pero la población tal y como la conocemos hoy en día data del periodo medieval.

Vistas de Volterra

Vistas de Volterra

La Piazza de Priori se podría considerar el centro de Volterra. Allí encontramos el Palazo del Priori (actual ayuntamiento) y el Palazo Pretorio. En este último está la torre del Porcellino (la torre del Cerdito); una de las más altas del pueblo. Se pueden visitar ambos palazos y subir a sus respectivas torres.

Volterra es célebre por sus trufas. Se pueden comprar trufas o productos elaborados con ellas en la Boutique del Tartufo en Via Giacomo Matteotti. Sus propietarios son los mismos recolectores de esta exquisitez gastronómica. Además, los precios son bastante asequibles en comparación a lo que nos solemos encontrar por ahí.

Productos elaborados con trufa en la Boutique del Tartufo

Productos elaborados con trufa en la Boutique del Tartufo

Volterra también es conocida por su tradición centenaria como productora y manufacturera de alabastro. En sus calles se pueden encontrar tiendas especializadas en objetos elaborados con esta piedra.

El pueblo no es excesivamente grande; está visto en unas 2 – 3 horas. Aconsejo adentrarse por sus calles y caminar por sus murallas. Desde la parte norte se puede contemplar desde lo alto el teatro romano. Como curiosidad, Volterra sirvió de inspiración a la escritora Stephanie Meyer para su serie de novelas vampíricas Crepúsculo.

Cafetería Perbacco en la Via Antonio Gramsci, en Volterra

Cafetería Perbacco en la Via Antonio Gramsci, en Volterra

San Giminiano

Siguiendo con nuestro road trip llegamos a San Gimignano. Esta ciudad fortificada es uno de los lugares más visitados de toda la Toscana. Sus 14 torres le han dado el sobrenombre del Manhattan Medieval. Según cuenta la leyenda recibe el nombre en honor al obispo de Módena de la época, san Gimignano, que salvo la ciudad de los hunos de Atila. Sus llamativas torres se construían en señal de poder y riqueza; y llegaron a haber hasta 72. Fueron construidas entre los siglos XI y XIII, siendo este último el de máximo esplendor de la ciudad. Pero a mitad del siglo XIV la peste arraso la ciudad, debilitando la economía y al final terminó sometiéndose a Florencia.

Piazza della Cisterna

Piazza della Cisterna

Empezamos nuestra visita en el sur del pueblo en la Porta San Giovanni, con su característico arco ojival. Desde aquí empezamos a adentrarnos en San Gimignano por la estrecha Via San Giovanni hasta llegar al centro y corazón de la población. Que está formado por cuatro plazas: la Piazza Pecori, la Piazza della Erbe, la Piazza del Duomo –donde está la Colegiata- y la Piazza della Cisterna. Esta última de forma triangular es de las plazas más bonitas que hemos visto en toda la Toscana. Está rodeada por edificios importantes como el Palazzo Tortoli, el Palazzo del Podestà o el Arco dei Becci.

Piazza del Duomo

Piazza del Duomo

A escasos metros encontramos la plaza del Duomo, que está rodeada por el Palazzo Comunale y Torre Grossa y la Collegieata de Santa Maria Assunta. El Palazzo Comunale, también conocido como el Palazzo del Popolo, es la sede de la autoridad cívica desde el siglo XIII. Los frescos de la Colegiata de Santa Maria Asunta son dignos de admirar. Sus paredes están repletas de arte. Los frescos de la pared derecha datan del siglo XIV y narran la vida de Cristo.

Desde la plaza del Duomo fuimos dirección norte por la Via empedrada de San Matteo hasta llegar a la puerta del mismo nombre. Esta calle está repleta de tiendas con delicias gastronómicas típicas de la Toscana, como pasta, quesos, embutidos, vinos, licores,…

Rocca delle Macìe

Una de las opciones que encontramos en la región de Chianti es el enoturismo. Adentrarse en alguna de sus numerosas bodegas es toda una experiencia. Nosotros fuimos a la bodega la Rocca delle Maìce. Es de carácter familiar y cercano con la gente que la visita. La bodega ocupa un antiguo burgo (lo que para nosotros sería una pequeña alquería) de estilo rústico que está integrado en el paisaje.

Exterior de la bodega con el "Gallo Negro"

Exterior de la bodega con el «Gallo Negro»

La Rocca delle Maìce fue fundada por Italo Zingarelli. Conocido por ser el productor de míticas películas, como “Le seguían llamando Trinidad” o “…Chicos más fuertes”; donde los protagonistas son Terence Hill y Bud Spencer. La sala en la que reposan los enormes toneles de roble, se pueden observar los carteles de las películas producidas por el propio Zingarelli.

Viñedos de la Rocca delle Macìe frente a la bodega

Viñedos de la Rocca delle Macìe frente a la bodega

En lo que respecta a la elaboración de los vinos toscanos, pudimos observar que cambia un poco con lo que estamos acostumbrados a ver en España. Después de recorrer sus instalaciones llegó el momento más esperado: probar sus vinos. Nos realizaron una cata personalizada con más de 7 vinos diferentes. En un ambiente relajado y distendido pudimos probar el buen hacer con el que realizan sus vinos.

A diferencia de la mayoría de las bodegas de Chianti, la Rocca delle Macìe realiza visitas guiadas personalizadas en castellano. Podéis encontrar toda la información en su página web.

Estos son los vinos que probamos durante la cata

Estos son los vinos que probamos durante la cata

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