“A mis amigas Estela Jordá y Bea Vilaplana, por compartir este fin de semana mágico”

 

Aguas turquesas y cristalinas bañan arenales vírgenes, sencillas construcciones de color blanco y una vegetación agreste y mediterránea es lo que nos espera en el paraíso llamado Formentera. Aprovechando que la noche de San Juan era sábado decidimos pasar el fin de semana en una de las islas pitiusas.

Salimos sobre las 9 de la mañana del puerto de Denia en el fast ferry de Balearia. Antes de las doce del medio día llegábamos al puerto de Formentera, que se encuentra en la población de La Savina, en la parte norte de la isla. Desde allí teníamos reservadas unas motos para poder movernos por la isla con total libertad. Aunque es todo un atractivo alquilar bicicletas para descubrir la isla, nosotros apostamos por coger moto, ya que teníamos poco tiempo y mucho que ver. En La Savina hay un gran número de empresas que se dedican al alquiler de motos; nosotros nos decantamos por La Savina Rent a Car. Una vez encima de ellas nos lanzamos a descubrir la isla y su multitud de lugares y rincones fascinantes.

Cala Saona y Caló d’en Trull

El primer chapuzón fue en cala Saona, situada en la parte oeste de la isla. Aunque es una playa de corta extensión (140 m. de longitud), su tranquilidad y belleza del entorno hacen de esta cala una de los imprescindibles a bañarse en Formentera. Rodeada de bellos y viejos varaderos de pescadores, podemos disfrutar de su arena blanca y aguas transparentes.

Después comer decidimos ir a caló d’en Trull, que está a escasos metros de cala Saona. Se trata de una preciosa zona de pequeños acantilados. Donde antes había cobertizos para guardar barcas de pescadores, hoy en día es un pequeño lugar para tomar el baño de manera apacible y discreta en aguas cristalinas. Se puede acceder por el borde del acantilado por un sendero y piedras sobrepuestas por los propios bañistas. El fondo marino es arenoso pero su acceso es rocoso, por lo que, se recomienda llevar calzado para el acceso y para el baño. Por experiencia propia, cabe reseñar que es una zona frecuentada por nudistas.

Antiguos varaderos en cala Saona

Antiguos varaderos en cala Saona

Acceso por los acantilados al caló d'en Trull

Acceso por los acantilados al caló d’en Trull

Caló d'en Trull

Caló d’en Trull

Puesta de sol en el Cap de Barbaria

Terminada la jornada de baño y playa decidimos ir al apartamento a cambiarnos y arreglarnos. Era el momento de dirigirnos a ver la puesta de sol de la noche de San Juan. Para ello el sitio indicado es el faro de Cap de Barbaria. Inmortalizado en la película de Lucía y el sexo, dirigida por Julio Medem y protagonizada por Paz Vega. Un lugar enigmático donde se puede contemplar la belleza del Mediterráneo. Todo un espectáculo contemplar cómo el sol se va escondiendo a medida que tonos rojizos y anaranjados se van mezclando con los azules del cielo… un deleite para nuestras pupilas.

A escasos metros del faro de Cap de Barbaria está el acceso a la cova Foradada (cueva agujereada). Se trata de una gruta que se accede a través de un agujero en el suelo. Una vez dentro tenemos unas vistas increíbles al mar. Realmente es una de las numerosas cuevas que hay en Formentera, ya que, debido a la composición del suelo existen varias grutas y galerías subterráneas.

Una vez el sol se había puesto era el momento de pasear por Sant Francesc Xavier, la población más grande de Formentera. Este hermoso pueblo de casas blancas y suelo empedrado está repleto de tiendas de ropa y artesanía, así como de restaurantes al más puro estilo balear.

Pero nosotros nos decantamos cenar en el afamado restaurante pizzería Café del Lago. Con vistas al estany des Peix (estanque de los peces) este lugar ofrece una cocina italiana y mediterránea de calidad. Podéis encontrar más información del Café del Lago en su página web.

Atardecer en el Estany des Peix

Atardecer en el Estany des Peix

Faro del Cap de Barbaria

Faro del Cap de Barbaria

El Mediterráeno al aterdecer desde el Cap de Barbaria

El Mediterráneo al atardecer desde el Cap de Barbaria

Acceso a la cova Foradada en el Cap de Barbaria

Acceso a la cova Foradada en el Cap de Barbaria

 

Ses Illetes

El domingo, decidimos desayunar de tipo picnic en una de sus playas. Por lo que, debido a su proximidad del apartamento (y por supuesto, fama) fuimos a la playa de Ses Illetes –en el punto más al norte de la isla-. De aguas cristalinas y transparentes, y de fina arena blanca hace que, por un momento, pensemos que estemos en algún paraíso tropical. Fue nombrada mejor playa de España en el 2017 por la revista Traveler.

Pasarela de acceso a la playa de ses Illetes

Pasarela de acceso a la playa de ses Illetes

Nombrosas torres de piedras en equilibrio en ses Illetes

Nombrosas torres de piedras en equilibrio en ses Illetes

Playa de ses Illetes

Playa de ses Illetes

Caló des Mort

A mitad mañana decidimos ir a conocer otra zona donde tomar el baño. En esta ocasión fuimos a caló des Mort. Se trata de una diminuta, pero preciosa playa de apenas 70 metros de longitud, en la que predomina un viejo varadero de barcas. Sus aguas tranquilas y transparentes, junto con el entorno rocoso y escarpado hacen que sea uno de los lugares más bellos de la isla. Está situada en la costa de Migjorn.

Una vez terminada la jornada de sol y playa nos dirigimos a la zona de La Mola, el territorio más alto de la isla. Los domingos por la tarde tiene lugar el mercadillo artesanal de La Mola, donde se reúnen los mejores artesanos de la isla. Fue inaugurado en el año 1984 y todavía conserva ese espíritu hippie que en los años 60 y 70 puso a las islas Pitiusas en el mapa de este movimiento libertario y pacifista. Se pueden encontrar productos de calidad y diseños originales hechos de manera artesanal, como son acuarelas, joyería, cerámicas, ropa y complementos. El mercadillo abre de mayo a octubre, los miércoles y los domingos de 16:00 h. a 22:00 h. Su ubicación no tiene pérdida, ya que, está situado en la avenida principal del Pilar de la Mola.

Aprovechando que nos encontrábamos en esta parte de la isla, visitamos el faro de La Mola. Donde se puede disfrutar de unas atractivas vistas del Mediterráneo.

Caló des Mort

Caló des Mort

Mercadillo hippie en La Mola

Mercadillo hippie en La Mola

Nos vemos pronto Formentera…

Ya caía el sol cuando llegaba el momento de regresar a casa. Era el turno de partir de Formentera, pero como siempre digo no es un “adiós”, sino un “hasta la próxima”. De este bello lugar no se puede uno despedir y cansar nunca. Sólo se tienen ganas de volver a disfrutar de sus aguas cristalinas, sus playas vírgenes y sus puestas de sol.

P.D.: Como bien sabéis las jornadas de playa en Formentera suelen ser largas, por lo que no nos podemos olvidar de un buen protector solar. Para esta ocasión he contado con el Advanced Ultra Protector Daily Cream de LeviSsime.

Siempre a la playa con mi protector solar de LeviSsime

Siempre a la playa con mi protector solar de LeviSsime

Deja un comentario

¡Síguenos en Instagram!

Instagram requires authorization to view a user profile. Use autorized account in widget settings