Esencia del pasado

Mientras termino los preparativos para estas próximas vacaciones os dejo este post del viaje a Cuba el año pasado, concretamente de su capital, La Habana.

Bullicio en las calles, alegría en los corazones y música en todos los rincones… bañada por el Atlántico y salpicada por la brisa del golfo de Florida se muestra esta ciudad anclada en el pasado. Y es que, la Habana es de esas ciudades que no tiene semejante en ningún otro rincón del mundo. Es fiel a su estilo y a su gente.

 

Callejear La Habana Vieja

Para empezar a conocer esta ciudad, propongo un intenso pero agradable y enriquecedor paseo por La Habana Vieja.

Empezamos el recorrido en la plaza Vieja para tomar un desayuno y el primer café del día en el café El Escorial con unas vistas privilegiadas de esta plaza rodeada de casonas coloniales. El grano de café proviene del centro de la isla, concretamente de la sierra del Escambray, en la provincia de Sancti Spiritus.

Tomamos la calle Mercaderes hasta encontrar el museo del chocolate. Recomiendo entrar e impregnarse de ese peculiar aroma intenso y comprar como suvenir un poco de chocolate en polvo. En la misma esquina del museo con la calle Amargura se puede torcer hacia la derecha para descubrir la plaza de San Francisco, donde se encuentra la basílica con el mismo nombre. El majestuoso edificio de la Lonja del Comercio que preside esta plaza es de estilo eminentemente renacentista y carácter ecléctico.

A escasos metros de la plaza de San Francisco de Asís se encuentra el museo del ron Habana Club. Un lugar donde conocer el proceso de elaboración de esta bebida, desde el cultivo de caña hasta su embotellamiento. Lo más interesante es la cata que se hace al final de la visita. Recomiendo consultar el horario de visitas antes de ir, ya que, la entrada se realiza por grupos y horarios cerrados.

Desde este punto, y siguiendo descubriendo La Habana Vieja, vamos en dirección a la Plaza de Armas. Se puede ir por la calle Mercaderes o por la calle Oficios. En ambas calles se aprecian sus casas señoriales con inmensos patios interiores. En Oficios se encuentra la casa de Valencia , donde una talla de la patrona de Valencia, la Mare de Déu dels Desemparats, corona la entrada y la cerámica valenciana viste todas sus paredes. La casa alberga un hostal en el que las habitaciones no son nombradas numéricamente sino por pueblos de la geografía valenciana.

Palacio de los Capitanes Generales, La Habana

Palacio de los Capitanes Generales, La Habana

En la plaza de Armas se descubre de manera señorial el Palacio de los Capitanes Generales –en la actualidad alberga el museo de la Ciudad-, considerada la obra arquitectónica más representativa del barroco en Cuba.

Frente al Palacio está la calle Tacón, la cual tiene la peculiaridad de que sus adoquines son de madera. Cuenta la leyenda que al Capitán General le molestaba el continuo ruido de los carruajes.

En un extremo de la plaza de Armas está el castillo de la Real Fuera con su peculiar torreón, conocido como La Giraldilla. El cual es el icono del ron cubano más internacional, Habana Club. Además de ofrecer unas excelentes vistas de la bahía, esta fortaleza alberga un museo en el que se explica la historia naval de Cuba.

A escasos pasos de este castillo se encuentra la catedral de La Virgen María de la Concepción Inmaculada de La Habana, siendo el templo religioso más importante de la ciudad. Es de estilo barroco y enmarcado dentro de la corriente toscana con sus dos torres campanarios laterales.

Desde  la plaza de la Catedral ya se escucha el murmullo que proviene de la calle Empedrado, y es que a pocos metros se encuentra la Bodeguita del Medio. Un lugar único con el encanto de haberse anclado en el pasado, pero donde la música en directo no para de sonar y los mojitos invaden la barra, y todo ello con el aroma a un buen puro habano. Toda la esencia de la ciudad se concentra en este pequeño espacio. Junto a la Floridita, la Bodeguita del Medio es el lugar idóneo para tomar un cocktail elaborado con ron cubano (aunque es más por el propio entorno que por la calidad de la bebida). Sería Ernest Hemingway el artífice de darle fama mundial a estos dos sitios pronunciando la célebre frase: “Mi mojito en la Bodeguita y mi daiquirí en la Floridita”.

Al atardecer, cuando el calor no es tan intenso recomiendo ir al hotel Nacional. Desde su ubicación privilegiada en el Vedado tiene unas vistas únicas a la bahía con su conocido malecón y la fortaleza del Morro.

En el momento cae la noche, las miradas se centra en la ceremonia del Cañonazo, que se realiza todos los días a las 9 de la noche en la fortaleza colonial San Carlos de la Cabaña, ubicada en la bahía de La Habana. En la que se recrea el cierre de las puertas de la muralla que cercaba la ciudad en época colonial. Aunque la puesta en escena de la ceremonia no está muy elaborada, es interesante ir porque es una manera de conocer esta fortaleza. La manera más cómoda de acceder es con taxi o transfer.

 

Tour en coche clásico

Recomiendo contratar un coche clásico para recorrer la ciudad. A poder ser descapotable, siempre que el tiempo lo permita. Se pueden tomar desde el parque central. Desde aquí se puede observar el edificio del Capitolio, que es una réplica del de los Estados Unidos de América en Washington. La construcción presenta una fachada acolumnada neoclásica y una cúpula de 91 metros de altura. En la actualidad está en reformas y está previsto que sea la sede del parlamento cubano. Justamente a su lado se puede admirar el gran teatro de La Habana “Alicia Alonso”, sede del ballet Nacional de Cuba –una de las principales instituciones artísticas y culturales del país-. Sin duda una de las obras arquitectónicas más bellas de La Habana.

Plaza de la Revolución

Plaza de la Revolución

Bajando por la calle Agramonte se descubre el Museo de la Revolución. Un espacio donde se explica los antecedentes y cómo sucedieron los hechos en los años 50 del siglo XX. Aunque como lugar explicativo recomiendo el museo del cuartel Moncada de Santiago de Cuba. En este museo podemos conocer de primera mano cómo se desarrolló la revolución, y acercarnos a personajes claves como Fidel Castro, Ernesto Guevara o Camilo Cienfuegos, entre otros.

Otro espacio simbólico de la Cuba de las últimas décadas es la plaza de la Revolución. Una plaza pública de la ciudad y de notoriedad internacional. Considerada una de las plazas más grandes del mundo fue afamada por ser el lugar donde Fidel Castro pronunciaba sus largos discursos. En ella se encuentra el Monumento a José Martí y el edificio del Ministerio del Interior con la conocida imagen del Che Guevara con la firma “hasta la victoria siempre”. En los últimos años se ha colocado en el otro edificio la imagen de Camilo Cienfuegos (otro héroe de la revolución cubana), y en la que se puede leer “vas bien Fidel”.

 

Necrópolis de Cristóbal Colón

Necrópolis de Cristóbal Colón

El cementerio Cristóbal Colón se puede considerar un museo al aire libre, siendo una visita de lo más interesante para admirar los monumentos funerarios. Incluso está declarado Monumento Nacional de Cuba. Es interesante saber que detrás de cada monumento funerario hay una historia. Por ello, cogimos un guía para descubrir sus efemérides. La tumba más visitada es la de Amelia Goire de la Hoz, conocida como “la Milagrosa”. Otro monumento conocido es el panteón de los bomberos, los cuales murieron en un incendio. En él aparecen los rostros de todos ellos menos uno que al no tener ninguna imagen de él aparece el rostro del artista del monumento. Otra curiosidad es que en algunas tumbas ondea la bandera del Movimiento 26 de julio, significando que ahí reposa un mártir o héroe de la Revolución.

Una alternativa a este tour es hacerlo con un taxi coco.

 

Puros habanos: esencia cubana

Un espacio singular en el que el olor a tabaco impregna la nariz. Estuve en la antigua fábrica H. Upmann. La cual se puede visitar, ya que, al depender del Gobierno ellos deciden cuales están abiertas a los turistas. Es interesante descubrir el proceso de elaboración de los puros más afamados del mundo. Las entradas se deben de adquirir en la oficina de turismo del hotel Iberostar Parque Central. No se puede visitar la fábrica sino se pasa antes a comprar la entrada en este hotel.

 

 

Una canción…

De La Habana me quedo con la canción Yolanda del compositor cubano Pablo Milanes. La primera vez que la escuché fue en la Bodeguita del Medio. Se trata de una balada lenta, y es sin duda la canción más reconocida del autor.

 

Un hotel…

El hotel boutique Palacio del Marqués de San Felipe y Santiago de Bejucal está ubicado en el centro de La Habana Vieja, concretamente en la hermosa plaza de San Francisco de Asís. El edificio cuenta con su fachada de estilo barroco, con instalaciones modernas y habitaciones cómodas y amplias. El desayuno se sirve en su patio interior bajo sus enormes columnas de piedra, una gozada para empezar el día con un buen pie.

 

 

 

 

Una bebida…

El ron Habana Club Selección de Maestros se trata de un brebaje único siendo la máxima expresión de los maestros roneros de la isla. Se identifica por su color ámbar cálido, en nariz tiene matices que revelan el carácter de la madera y en boca se muestra intenso con un amplio abanico de matices, siendo una auténtica experiencia.

 

 

 

 

Mis notas gastro:

Cuando viajo tengo mi propia filosofía a la hora de escoger los lugares para comer, y es que un buen viaje incluye una rica y excitante experiencia gastronómica.

Los paladares es un servicio de restauración que se utiliza exclusivamente en Cuba y consiste en restaurantes montados en una casa de familia y suelen estar atendidos por esta. Antiguamente se veía claramente la diferencia con los restaurantes normales (que pertenecen al Estado), pero en la actualidad el servicio y la carta son muy similares, aunque todavía se percibe el encanto de este tipo de locales. Ofrecen un amplio abanico gastronómico fusionando platos de creación actual con los clásicos, y como no con la comida criolla típica del lugar, marinando sabores al gusto. Los productos autóctonos del lugar están siempre presente, desde carnes como vacuno, cerdo y pollo hasta pescados como el pez mantequilla, el rodaballo incluso la langosta.

En toda La Habana hay un sinfín de paladares en los que poder disfrutar de una agradable comida y de su atmósfera única. Algunos son muy conocidos porque aparecen en numerosas guías de viaje o por el boca a boca de su buen hacer, pero otros no lo son tanto, y están igual de buenos. Mis recomendaciones (con causa de hecho) son los siguientes:

  • La Guarida: Es el más conocido de todos (y posiblemente de los más caros de la ciudad). Lo que en sus plantas inferiores fuese una antigua escuela de danza, nos hace presagiar el encanto del lugar situado en las plantas altas del edificio. Es una referencia en La Habana. En él han comido personalidades y famosos de todo el mundo.
  • Los mercaderes: Situado en la calle con el mismo nombre que el paladar, se encuentra en la primera planta de un edificio de principios del siglo XIX. Suele tener música en directo. Es de esos lugares que todavía conserva el encanto del concepto de paladar.
La Bodeguita del Medio

La Bodeguita del Medio

Aparte de los paladares, existen restaurantes (que son propiedad del gobierno), entre mis favoritos recomiendo:

– El Templete: Situado en la bahía y muy cerca de la plaza de Armas, tiene una amplia carta de pescados y mariscos. Es ideal para ir a comer.

– Café de Oriente: Situado en la calle Oficios y con vistas privilegiadas a la plaza San Francisco de Asís, es de estos sitios que te deja huella. Una propuesta refinada y elegante para disfrutar de una magnífica velada.

– El Chanchullero de Tapas: Un cartel a la entrada dice ” Hemingway jamás estuvo aquí”, lo cual hace presagiar la originalidad y particularidad del lugar. Combina tapas modernas con comida típica criolla.

– Los Nardos: Situado frente al capitolio de La Habana. Aunque  su interior es oscuro y con poca luz, el sitio tiene una excelente carta de carnes, pescados y marisco. Debido a su proximidad, después de cenar en los Nardos recomiendo ir a la actuación que ofrece Buena Vista Social Club en el centro cultural Rosalía de Castro, y que se encuentra a escasos 10 minutos caminando desde el restaurante.

Un blog donde colecciono mis vivencias y experiencias. Resultado de la ilusión y del esfuerzo nace este espacio en el que comparto pasiones y aficiones: viajes, arte, cultura, tendencias, moda, gastronomía, caprichos…

Un blog donde colecciono mis vivencias y experiencias. Resultado de la ilusión y del esfuerzo nace este espacio en el que comparto pasiones y aficiones: viajes, arte, cultura, tendencias, moda, gastronomía, caprichos…

1 Comment

  1. Fitur 2018 - el Sakapuntas | Planificar mi Viaje

    27 enero, 2018 at 13:54

    […] Cuando llega la noche hay que dejarse llevar en la Sociedad Cultural Rosalía de Castro al son de la música con Buena Vista Social Club, mientras nos fumamos un buen Cohiba. Podéis encontrar información de La Habana en este link. […]

    Reply

Deja un comentario

Síguenos en Instagram!