Hoy vamos a descubrir nuestros lugares preferidos dónde comer. Son sitios con la esencia romántica que caracteriza a la cocina francesa. Y que, aconsejo anotéis para vuestro próximo viaje a París.

Macarons franceses

Macarons franceses

Ciel de Paris

Este lugar era una recomendación de una amiga que tenía pendiente de probar desde hace tiempo. Y la verdad que ha superado con creces las expectativas que tenía. En la planta 56 de la Torre de Montpernese descubrimos Ciel de Paris. Las excepcionales vistas sobre la ciudad de la Luz, con la Torre Eiffel como principal reclamo son inmejorables. Se muestra como un lienzo que va cambiando según la hora y la luz.

Las mejores vistas de la ciudad son las del restaurante Le Ciel de Paris

Las mejores vistas de la ciudad son las del restaurante Le Ciel de Paris

La cocina es de estilo clásico francés, pero con toques modernos y de vanguardia que le da un nuevo enfoque a sus platos. El restaurante ofrece servicio de almuerzos y cenas. Ver París iluminado por la noche es algo mágico, pero los precios de su carta son bastante elevados rondando los 100 € el cubierto. Para el almuerzo tienen un menú degustación de unos 40 €, que incluye entrante, plato principal y postre. ¡La verdad que no está nada mal! Fuimos a mediodía a comer y nos dejamos aconsejar por el metre. Probamos el salmón ahumado con crema de tarama y salpicón de verduras picantes, el filete de pez escorpión a la brasa sobre lecho de acelgas multicolor y salsa de mostaza violeta Gretz y, para terminar, su peculiar y exquisita versión de panna cotta.

Si no se quiere comer allí, se puede ir a tomar una copa, un coctel o sus bellinis en la zona de bar y admirar sus vistas. El bar está abierto desde las 8:00 h. de la mañana hasta la 1:00 h. de la madrugada. Además, se puede acompañar la copa con algo para comer como es una selección de quesos.

Entrante en el Ciel de Paris

Filete de pez escorpión a la brasa sobre lecho de acelgas multicolor y salsa de mostaza violeta Gretz

Panna Cotta versionada en el Ciel de París

Panna Cotta versionada en el Ciel de París

Café du Cadran

En el número 1 de la rue Daunou -a escasos metros del edificio de la Ópera Garnier- encontramos este restaurante especializado en cocina francesa. Su decoración de estilo típico café francés no tiene nada que destacar, pero en los fogones radica su secreto. Preparan una comida sabrosa y de calidad. Y muestra de ello es que, se vaya cuando se vaya siempre hay gente.

Tienen una amplia carta que incluye entrantes, ensaladas, tortillas, selección de quesos, pastas, carnes y pescados a la brasa, y repostería. Pero de toda la carta aconsejo como entrante sus caracoles de Borgoña a la mantequilla – los saben preparar los de una manera sublime-, acompañados de una copa de cava. Como plato principal hay que probar su pato confitado con parmentier, y terminar con una deliciosa crème brulée.

A diferencia de la gran mayoría de restaurantes de París, el Café du Cadran está abierto desde las 6:00 h. de la mañana hasta las 23:30 h. de la noche. Amoldándose mucho a nuestro horario.

Caracoles de Borgoña a la mantequilla

Caracoles de Borgoña a la mantequilla

Pato confitado con parmentier

Pato confitado con parmentier

L’Ecaille de la Fontaine

Este restaurante ha sido todo un descubrimiento y que nos ha sorprendido gratamente. De estilo informal, sus estrechas dimensiones y la amabilidad de su gente hacen que el trato sea cercano y familiar. La barra de su planta baja es el lugar ideal para tomar unas ostras acompañadas con un vino blanco. Y en el pequeño comedor de su segunda planta podemos degustar sus excelentes y elaborados platos.

Ceviche de atún rojo

Ceviche de atún rojo

Su carta está especializada en pescados y mariscos. Toda su comida se prepara con mucha delicadeza y perfeccionamiento, siendo fiel a las recetas tradicionales francesas. Nos dejamos aconsejar por su chef y probamos el ceviche de atún rojo con toques asiáticos, su exquisito filete de pato al punto, y finalizamos con el milhojas de vainilla con mantequilla de caramelo. Sin duda, el mejor milhojas que he probado jamás.

Sus precios para cenar oscilan alrededor de 40 € por comensal incluyendo un entrante, un plato principal y un postre. Si se va almorzar, los precios son más económicos. Está ubicado en el número 15 de la rue Gaillon (paralela a la avenida de la Ópera).

El filete de pato es una especialidad en l'Ecaille de la Fontaine

El filete de pato es una especialidad en l’Ecaille de la Fontaine

Milhojas de vainilla con mantequilla de caramelo

Milhojas de vainilla con mantequilla de caramelo

La Maison de l’Aubrac

A pocos metros de los Campos Elíseos, en la rue Marbeuf encontramos este restaurante experto en carne de vacuno. Como su nombre bien indica, están especializados en la raza de vacas Aubrac.

Este negocio familiar pertenece a la familia Valette, que tiene su propia granja en la población de Laguiole en las zonas altas del Aveyron. La cual abastece al restaurante durante sus tres generaciones.

Hace unos años reformaron el local, creando un ambiente más sofisticado y elegante pero sin perder su esencia, sus carnes. Y es que, nada más entrar, sus cámaras frigoríficas (con cristales transparentes) nos muestran cómo maduran sus carnes. Aquí podemos degustar unas carnes tiernas, gustosas y de alta calidad. A parte de su carne de vacuno, hay que probar su excelente sopa de cebolla típica francesa. Siempre que visito París me gusta hacer una comida en la maison de la familia Valette.

Clásica sopa de cebolla de La Maison de l’Aubrac

Clásica sopa de cebolla de La Maison de l’Aubrac

Foyer de la Madeleine

La conocida y turística iglesia de la Madeleine esconde un secreto culinario en su cripta. Encontramos este restaurante de lo más curioso en su sótano. No tiene lujos, ni grandes exquisiteces, ni referencias de grandes chefs, pero su relación calidad-precio llama la atención, tanto al parisense como al viajero. Por ello, queríamos incluirlo en este post.

Tiene la peculiaridad que, la primera vez que se entra se pagan 5 € a modo de cuota de socio (sólo se paga una vez). El menú del día cuesta unos 10 € y consta de un entrante, un plato principal y un postre. El precio tan económico no debe llevar a engaño; la calidad del servicio y la comida son excelentes. Se trata de comida casera, bien elaborada y apetitosa. El sitio sólo está abierto para comidas de lunes a viernes de 11:45 h. a 14:00h. Además, los beneficios van destinados a los más necesitados.

Iglesia de la Madeleine por fuera

Iglesia de la Madeleine por fuera

Pierre Hermé

Como no podía ser de otra manera, llega el momento de conocer esos lugares donde preparan la mejor repostería francesa. La mejor manera de hacerlo es adentrándose en una de las muchas que tiene el maestro pastelero Pierre Hermé por toda la ciudad. La revista Vogue llego a decir de Hermé que era “el Picasso de la pastelería”. Este repostero y maestro chocolatero es toda una referencia a nivel mundial de la pastelería francesa.

Una de las tiendas de Pierre Hermé de las muchas que tienen por todo París

Una de las tiendas de Pierre Hermé de las muchas que tienen por todo París

Sus ganas de dar un nuevo enfoque a la repostería, se ven reflejadas en sus creaciones. Recetas de siempre se funden con nuevos sabores y texturas. Muestra de ello es la revolución que ha hecho con los macarons franceses. Los ingredientes clásicos han dado paso a nuevos gustos. Cada temporada sorprende con nuevas creaciones que dejan boquiabiertos. Que no nos lleven a engaño, estos son los mejores macarons de París.

Selección de macarrons de Pierre Hermé

Selección de macarons de Pierre Hermé

Ladurée

Se trata de otra pastelería afamada de París. Con más de 150 años de historia, en 1997 abrió sus puertas en el número 75 de la avenida de los Campos Elíseos elogiando a su primer salón de té de la rue Royale. De ambiente refinado (y un poco recargado para mi gusto) atrae a centenares de comensales a diario. Es un buen lugar para merendar y tomar un descanso durante la visita a París. ¡Tenéis que probar su milhojas de vainilla!

Su fama le ha llevado a abrir sucursales en ciudades exóticas del lujo como Dubái , Singapur o Macao. Aunque para mí ha hecho que pierda ese papel de pastelería tradicional. Pero he querido mencionarla en este post porque su pastelería todavía conserva esos sabores que la hacen diferente. Las colas de gente a sus puertas para comprar macarons así lo demuestran.

Merendando en el café Ladurée de los Campos Elíseos

Merendando en el café Ladurée de los Campos Elíseos

Un blog donde colecciono mis vivencias y experiencias. Resultado de la ilusión y del esfuerzo nace este espacio en el que comparto pasiones y aficiones: viajes, arte, cultura, tendencias, moda, gastronomía, caprichos…

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